Valientes

sábado, 18 de agosto de 2012

Sólo puedo vivir con tu recuerdo..

Me siento tan absolutamente bien. Había olvidado lo que era hablar contigo, escuchar tu voz resonando en la almohada y llegando a mi corazón, tus susurros tan dulces, tan cálidos, tan extremadamente perfectos. Esto no está bien. Yo sólo quería olvidarle, por eso me fui. Por eso ahora estoy lejos de ella, por la misma razón que decidí malgastar mi verano lejos de todo lo que un día me hizo feliz y a la vez sufrir, alejándome de toda esa mierda que me esta fastidiando la vida pero que soy incapaz de dejar. No puedo dejar esa vida. Lo intento. He huido lejos de ti, de ella y de todo lo que conozco. Pero nada. Dentro de poco voy a tener que volver, así lo dicta mi corazón y así lo obligan las normas. No quiero. Tengo miedo de volver a cruzar tu mirada con la mía y esbozar una leve y fría sonrisa, no quiero verte más con él regalandole a él besos que ami me has robado. No lo aguanto. No lo soporto. Solía perderme entre tus palabras, me sumergía en un mundo del cuál aún a pesar de todo lo que ha pasado no consigo salir, no consigo olvidarte. Meses y días han pasado y en cada uno de ellos he intentad borrar con una goma tú nombre escrito a bolígrafo de mi corazón, pero nada. En cada uno de esos intentos he conseguido un fracaso. Quiero decirte que vuelvas... pero pequeña ya sabes que yo siempre he sido demasiado orgulloso aunque si viese la más mínima oportunidad, lo dejaría todo y volvería intentarlo.. pero son tantas derrotas, tantos intentos fallidos que ya no me imagino que vuelvas, no imagino oler tu dulce piel, ya no te veo entre mis brazos, ya no puedo notar tus tembloros y ardientes labios rozando los míos. Cada vez que nuestros cuerpos se unían hacían que un fuego mágico saliese a la luz, un foco de luz que nos guiaba en nuestro camino... hasta que de repente alguien paró la luz y se fue. Adiós camino, adiós calor, adiós arder, adiós a tu pequeño y perfecto cuerpo, adiós a los abrazos, adiós a tus besos, adiós a tus susurros de cada noche, adiós a tu amplía sonrisa cada vez que me veía.. adiós a ti. Te echo de menos y cada día que pasa me arrepiento más de haber sido un auténtico idiota, de haberte dejado ir, volar. Yo nunca supe darte lo que querías pero ahora lo sé. Sé que me necesitas, sé que no me has olvidado pero... todo ha cambiado, tú, yo y nosotros. Así que no me queda otra que los recuerdos, imágenes, frases, palabras, números.. todo. Sólo puedo vivir con tu recuerdo porque ahora.. ya no estás.

Puedo ser yo.. tu naranja.


1 comentario:

  1. Hola, me gustó esta entrada, es bastante linda. Me hiso pensar. Gracias por pasarte por mi blog, te sigo y un beso enorme♥

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