Valientes

miércoles, 22 de agosto de 2012

Inolvidable...

Estaba apoyada en la puerta de mi habitación, cerrada, necesitaba soledad. Todo lo que me rodeaba era oscuro, triste y lleno de recuerdos que ahora lo único que me producía recordarlos era daño, mucho daño. Mi vida en cuestión de minutos se había desmoronado por completo y yo había perdido el norte de  mi camino. Este, oeste, sur, nada de norte. Me había quedado sola. La única dosis de sonrisa que me quedaba y me motivaba a seguir adelante se había extinguido  Él se había marchado muy probablemente para siempre.
Al otro lado de la puerta podía notar su irregular respiración que provocaba que mi corazón se encogiese más y más. Los dos estábamos deseando que uno de los dos abriese de nuevo la puerta, pusiese un cartel indicando una nueva dirección a donde ir.. pero ese momento no llegaba. Yo creía imaginarme que sí, porque así el dolor dolía menos pero también más al ver que todo se quedaba igual. No podía más, así que decidida abrí la puerta con delicadeza intentando que él no se diese cuenta. Sólo necesitaba verle, verle por última vez... sólo una vez más.
Estaba ahí, sentado en el suelo, con las piernas encogidas y su cabeza boca abajo apoyada en ellas. Nunca le había visto así, él siempre era el fuerte, el que nunca lloraba, al que parecía que nada le doliese. Pero me equivocaba. Él lo vive por dentro y de esa forma se abstiene de que le pregunten que le pasa.
Yo necesitaba saber porque me había dejado, él me había dicho que ya no me quería pero sus ojos no reflejaban lo mismo, sus ojos le delataban y yo lo noté sólo que no podía imaginarme cualquier otro motivo por el cuál dejarme así que me enfadé y le dejé solo. Pero ahora, verle ahí sufriendo. Sé que sólo era una excusa para irse de mi lado pero... ¿porqué? ¿Porqué iba a dejarme? Después de dejarlo y volver muchas veces, ésta vez parecía que estaba saliendo bien, que después de tanto sufrir lo habíamos conseguido, pero nada. Sin pensarlo dos veces corrí hasta él y le abracé como si no hubiese un mañana, un nuevo amanecer, como si le fuese a perder para siempre..
-No quiero que me dejes.
+Lo siento, pero lo nuestro tiene que acabar..
-Mírame a los ojos y dime que ya no me quieres.
Su mirada se encontró con la mía, vi sus ojos llenos de lágrima y de culpa.
+Te amo.
-....
Esas dos palabras, esas cinco letras nunca me lo había dicho. Nunca.
+Mis padres han vuelto a estar juntos y tengo que irme a vivir a Lleida.
-Pero... Ahora hay relaciones a distancia, nos queremos.
+Para mi esto también es difícil sabes? Ahora estábamos tan bien..
-No te vayas.
+No puedo hacer eso. 
-Volverás?
+Volveré para estar contigo, lo prometo.
-No vuelvas a dejarme.. no vuelvas a decirme que no me quieres.
+Pasará tiempo, meses y años, pero tu ya sabes que nunca te dejaré de querer. Eres inolvidable.

(3 años después)
Tengo novio, llevo un año y medio con él, le quiero. Pero no hay día que no me acuerde de él.. siempre le tengo dentro de mi. Él también tiene novia. Pero nuestro amor, lo que sentimos, es insuperable, él es inolvidable, no puedo olvidarle, él es feliz y eso es lo que me hace feliz a mi y viceversa. Este no es el final. Sé que volverá a buscarme como me prometió. Pronto. Algún día. Sé que siempre estaremos juntos. Siempre.

Siempre en mi corazón.



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