Valientes

miércoles, 16 de mayo de 2018

AMADA LITERATURA

Estamos llenos de tiempo
y no encuentro tiempo.
Vienes cuando me voy
estás cuando no estoy.

Ojalá ser tuya durante horas,
dejando que me pierda por tus veintisiete salidas.
Que me abrace tu calor
que sienta que estoy donde debo
que esté volviendo a casa.

Déjame un encontrarte,
déjame que te cuente,
hay tanto que explicarte,
que ya no puedo contenerme.

Siempre recurro a ti como un bote salvavidas,
y como si tuviese más vidas que un gato,
has hecho que flote en todas.

Quiero susurrarte por las noches,
que me arropes,
y me desmontes.

Porque tu siempre serás mi calma y mi quebradura,
mi válvula de escape y mi cordura,
porque sólo puedes ser tu,
mi amada literatura.


J.

martes, 24 de abril de 2018

ELIJO AMARTE

Yo elegí amarte…
Elegí tus sonrisas como lo primero que quiero ver al despertarme.
Elegí tu olor como mi aroma favorito. 
Elegí tus besos, tu voz y tus abrazos como el sitio en el quiero refugiarme.
Elegí que no quería otras manos agarradas a las mías. 
Elegí nuestro mes y nuestro día del año. 
Elegí que tú fueras mi locura y mi cordura. 
Elegí pasar contigo cada momento y darte todo lo que tenía, lo mejor de mí.
Elegí quedarme con tus manías y defectos.
Elegí derretirme únicamente con tus caricias.
Ante todo, te elegí a ti, y lo volvería a hacer mil veces más, y siempre será la mejor decisión de mi vida.
Eres lo mejor que me ha podido pasar, y te doy las gracias por estar cada día conmigo, a mi lado, cogiéndome de la mano.
Por eso me atrevo a decir que quiero estar contigo, no ahora ni un rato, ni siquiera varias horas, quiero estar contigo, así de simple, así de siempre. 
Porque tu sonrisa siempre salvará mi mundo. Tus brazos siempre harán que me sienta como en casa, por muy lejos que esté. Tus besos me harán sentir siempre la persona más querida del mundo. Tu amor será lo que me abrigue una noche fría de invierno. Y tu felicidad, será siempre la mía. 
Gracias por ser tú, y por hacerme sentir tan tuya cuando estoy contigo. Por crear un nosotros, y por regalarme un para siempre. Quédate conmigo, hoy, mañana y siempre.

J.

martes, 17 de abril de 2018

EL DÍA QUE ME ENAMORÉ DE TI

Recuerdo aquella noche  mayo, en la feria, con decenas de personas, de ruido y de oscuridad. Pero nada de eso importó cuando entré y te vi, con esa sudadera granate y esos pantalones a medio romper que tanto te gustan.  En ese momento lo sentí, sentí que todo cambió, que estaba cambiando, y que ya no podía frenarlo. 
El corazón se aceleró, mil mariposas hicieron cosquillas dentro de mí, y me puse nerviosa. Nerviosa porque aunque siempre hubo algo que pasaba cuando nos cruzábamos las miradas, ahora ya no era un "algo", ahora era "todo", y no sabía controlarlo. No quería controlarme, sólo quería besarte. En el momento en el que nuestras miradas se encontraron, dejó de importarme el resto, sólo quería el contigo y ahora. 
Tu sonrisa puso luz a la noche, cegando hasta a las estrellas. El ruido se fue y sólo podía escuchar como mi corazón se aceleraba a medida que ibas acercándote, y de entre toda la multitud, sólo podía verte a ti, caminando hacia mi, hasta abrazarme. Y ahí supe que me habías robado el corazón, en ese preciso momento, que mi sitio estaba justo allí, en tus brazos. Que no quería besar otros labios, que quería recorrer el mundo de tu mano, que sólo quería ser tuya. Y me asustaba. Me daba miedo todo lo que llegaba a sentir, fastidiarla o que saliese mal. Pero tu me hiciste confiar, confiar en mí, en ti, en nosotros. Y no te equivocabas. 
Lo que no sabía aquel día era que ibas a acabar siendo el amor de mi vida, y que contigo sólo hay un siempre. Que sólo somos tu y yo. Y que te quiero. 
Amo cada parte de ti. Amo como eres, lo que representas y tu manera de actuar. Por eso, meses después, en aquel río, aquel pueblo y en el día que, sin saberlo, iba a marcar un antes y un después en en mí, tomé la mejor decisión de mi vida, totalmente segura de lo que quería y de lo que sigo queriendo a día de hoy. Sabiendo que mi vida está contigo, que mi felicidad es verte reir, que mi todo mi amor es para ti, y que mi corazón está a salvo si está contigo. 
Te acompañaré siempre, nunca estarás solo. Pienso sujetarte para que no te caigas, y si lo haces, seré tu paracaidas, pero nunca, nunca dejaré que te pierdas. Y lo mejor es que sigues dejándome sin respiración cada día que te veo, que sigo sintiendo los mismos nervios, las mismas ganas y la misma ilusión de verte como aquella noche; pero ahora, queriendote cada día más y más. 
No sé si hay un limite para querer alguien, pero si existe, ten claro que lo romperé, porque un "te quiero" ya se queda corto, porque un "te amo" no es suficiente, porque "todo" sigue siendo poco, porque tú eres demasiado para tan poca palabra. Por eso, cada vez que me preguntan qué es querer a alguien, qué es el amor, qué es estar enamorado, tengo que responder con tu nombre, porque el resto, se queda corto. 
Te quiero, y no me cansaré de quererte, hoy, mañana y siempre.