Valientes

viernes, 31 de agosto de 2012

Ven, rescátame, llevame contigo

Y me odio a mí misma ante la idea de dar media vuelta y verte sonriendo junto a mí, en el pasado, y mirar al frente de nuevo sabiendo que ya no estás ni estarás. Cada palabra pasada de cariño es como una navaja que se me clava a presión en el pecho. Este silencio es el sonido más ponzoñoso que he escuchado en mi vida. No hay peor silencio que el hecho de no escuchar más tu voz. Te echo de menos, sí, y lo escribo en esta página en blanco que sé que nadie va a leer. Soy débil frente a tu recuerdo y me repugna tener que admitirlo. Odio la sensación acuosa que aparece en mis ojos cada vez que regreso a aquellos días… Te necesito. Sí. No sabes cuánto. Y trato de pasar las páginas de este libro usado leyendo en diagonal, pero tarde o temprano he de volver atrás y releerlo. No sé qué diablos se supone que será mi vida sin ti a mi lado ni qué se supone que he de hacer mientras veo cómo te pierdo, cómo te alejas sin vuelta atrás…bueno, en verdad ya te has ido hace siglos. Odio rememorar aquellas viejas promesas que no tuvieron tiempo de cumplirse… aquellas palabras y aquellos sueños que cayeron al vacío por un estúpido error. No aguanto más sin tenerte a mi lado, no aguanto más sin abrazarte… Lo necesito. Paso desanimada las hojas de un insípido calendario día a día, dejando atrás días sin ti que ya no volverán, echando cuenta atrás de las semanas que quedan antes de irme de aquí y dejarte atrás, junto con todo mi pasado doloroso, que me quema. Me cuesta hacerme a la idea de que ya no estás, que ya no vas a volver y que yo misma eché por tierra años de esfuerzo… Simplemente te quiero, joder, y me da rabia no poder decírtelo a la cara. Si te tuviera delante y me escucharas te lo diría cara a cara, sin temor, porque el único miedo que tengo ahora es no tenerte más a mi lado. Te quiero, te quiero, te quiero… Destino, Dios, Alá, Buda o quienquiera que me escuche, por favor, dadme una salida, un buen motivo por el que esto haya de terminar así. No soporto este dolor, me estoy consumiendo… que alguien me salve por favor, que él me rescate.
                                                                                                                                        Natalia
           
PD: perdonad mi ausencia llevo unos días un tanto.. alterados y con lios, 
prometo volver a escribir y retomar el blog como antes, prometido!


martes, 28 de agosto de 2012

Haz las cosas bien por una vez


Dices que la quieres, dices que ella lo es todo para ti… y después que? Te quedas sentado en una silla esperando a que ella te envíe un puto sms, que te llame o lo que es peor esperas que ella vaya una vez más detrás de ti pidiendo explicaciones, buscando respuestas a preguntas que no logra entender, ¿y que haces tú? Nada. No respondes a esos mensajes, no contestas esas llamadas y lo peor es que tú no vas detrás de ella. Levántate de una maldita vez y abre los ojos. Fíjate si la gente que te rodea busca tu bien o simplemente te toma como una marioneta y hacen contigo lo que quieren. Y lo que es más importante, por una vez, por favor, date cuenta de lo que estás consiguiendo y perdiendo con tu actitud de niño malo. ¿La ves? Se va a ir.. y motivos no le faltan. Así que ésta es la última oportunidad que tienes para hacer por una vez las cosas bien. Sí, lo sé. Yo no soy nadie para decirte todo esto cuando ni si quiera nunca hemos hablado pero con más razón. Yo soy una desconocida para ti y no tengo ningún interés en decirte esto, pero lo hago. Porque no puedo ver como estas siendo tan sumamente imbécil de dejarla ir. Te estás equivocando, ya lo hiciste una vez, ahora que tienes una nueva oportunidad no la dejes escapar. Si a ella le dices “quédate” sin hacerte ninguna pregunta se quedará, lo sé. Pero dile que se quede.
Si decides seguir con esa actitud, recuerda que este tren no volverá a pasar por esta estación y que ella ya no volverá a ir detrás de ti. Simplemente se irá y buscará una nueva vida en la cuál tú sólo formarás parte de su pasado y te recordará como aquél chico con el que podría haber salido bien. Ahora mismo sois dos enamorados separados y que se quieren aunque ninguno de los dos lo reconozca. Pero sabes cuantas personas se morirían porque alguien les quisiese como ella te quiere a ti? Pues no te des la oportunidad de tu sentir eso y arrepentirte de que alguien te quiso de verdad, de que alguien lo hubiese dado todo por estar contigo aunque sea una fracción de segundo, alguien que te quiso de verdad… Así que por favor, haz las cosas bien, busca tu felicidad en un sitio donde la gente no vaya a perjudicarte, deja que ella te cuide, deja que ella te ayude y lo más importante deja que ella te quiera. Recuerda que una sola decisión en ése momento podrá hacer de ti alguien nuevo o bien seguir como hasta ahora, valora lo que pierdes y lo que… dejas de ganar.

Ya no eres el que eras antes.

lunes, 27 de agosto de 2012

un puzzle incompleto..

Cada vez que siento que vuelvo a encontrar un lugar donde ahí estoy bien, donde siento que por una vez encajo en algún sitio, luego me doy cuenta de que no, que otra vez había llamado a la puerta equivocada. Ahora me da por pensar que no hay ningún sitio para cada uno, simplemente que cada uno es su propio sitio, no necesitas encajar ni hacer cosas que no quieres hacer para que el mundo esté contento, el mundo estará contento cuando cojas confianza, cuando te armes de valor para ser tu mismo.
Nuestra vida es como un puzzle incompleto, hacemos cosas en las cuáles después no encontramos lógica alguna, pero las hacemos porque creemos que es lo que está bien en ese momento, pero después pasado un tiempo te encuentras que eso que pensabas que era lo correcto era la respuesta equivocada. En ése puzzle de infinitas piezas hay algunas que jamás encontraremos, nunca, porque ésas piezas ni si quiera existen aunque tu te aferres a creer que si.  La vida es un puzzle inacabado que vamos intentando completar al largo de nuestra vida a base de: sonrisas, errores, fracasos, éxito, salud, felicidad, tristeza, nostalgia o bien personas que tienen una pequeña pieza de ése puzzle. Dicen que esto es la vida, sí, tal vez lo sea y probablemente no volvamos a vivir, ésta es nuestra única vida y si todos tenemos los mismo derechos ¿porque hay gente que cada día se muere de hambre? ¿Por qué los niños se tienen que morir sin ni siquiera haber llegado a una cuarta parte de su vida? Esto no puede ser la vida. La vida tiene que ser algo mucho más que esto.
Aún así nos pasamos la vida intentando saber quien somos, intentando descubrir donde está nuestro sitio, siento unos egoístas compulsivos en busca de nuestra propia felicidad, sin darnos cuenta que la felicidad la tenemos cada día en las pequeñas cosas y en la gente que te rodea y te quiere, que no hace falta esperar a que te toque el Gordo de Navidad para sonreír, que nuestro sitio esta en nosotros mismos que no hace falta buscar un sitio en concreto, y por último nunca descubriremos del todo quienes somos porque eso… es imposible. Descubrirás muchas cosas sobre ti, te conocerás bien, pero la vida esta llena de nuevos retos y nuevas situaciones a las cuáles nunca antes te había enfrentado y por muy claro que tengas como reaccionarás ante ese tipo de situación cuando llega el momento ni tu mismo sabrás que harás. Porque las cosas pueden cambiar radicalmente en cuestión de segundos, no hay nada predecible, simplemente la vida es una caja de sorpresas en la cuál nadie sabe lo que hay dentro…

Necesito olvidar quien soy y volver al principio.

viernes, 24 de agosto de 2012

Algún día tiene que salir bien

 Dices que no lo nuestro es imposible, según tu  está comprobado que cada vez que intentamos que salga bien sale mal, siempre. Crees en imposibles pero yo creo en lo probable. Sí, probablemente la mayoría de las veces salga mal, muy mal, pero estadísticamente alguna de esas veces tiene que salir bien. Y me niego a que digas y creas que esto, lo nuestro, nuestro amor es imposible. Porque no lo es. Sólo hay dos cosas que nos separan entre tu y yo: la conjunción "y" y quinientos kilómetros el uno del otro. Lo único que es imposibles es evitar sonreír con cada uno de tus mensajes, tus "buenas noches" y por supuesto tus "eres mala". Me encanta. Eso si es imposible. Pueden pasarnos mil y una pero yo.. seguiré estando aquí. Hay demasiadas cosas que nos separan pero también hay muchas que nos unen, como por ejemplo la rivalidad entre dos equipos eternamente enemigos que consiguen que en vez de enfadarnos cada vez que gana el otro que no es tu equipo es sonreír, porque te acuerdas de que ese momento él estará sonriendo y será feliz porque ha marcado su equipo. Lo sé. Es un ejemplo demasiado tonto y detrás de él hay una lista muy larga que no sería capaz de acabar. No quiero que te vayas. Aunque estoy pidiendo algo que es muy poco probable que pase. Te acabarás cansando de algo a distancia, de algo que no puedes tocar, ver y muchas veces ni oír. Lo único que sabes de mi es lo que reflejo mediante frases, palabras y textos. Nada más. Poco más. 
Hace un tiempo solía creer que todo sería fácil. Es decir, que a la mañana siguiente cuando me levantase estarías a mi lado acariciándome el pelo, recorriendo con tu yema de los dedos cada parte de mi cuerpo, con suavidad, tacto y mucho, mucho cariño. Pero lo único que veo al abrir los ojos cada día es nada, oscuridad y nadie que me acompañe al empezar un nuevo día, me levanto sola, sin ti, sin tu olor. 
Quiero creer que llegará un día en que cuando me levante y salga a la calle tu me esperarás ahí.. deseando abrazarme después de tanto tiempo esperando ese momento, por primera vez notarás mi olor, mi calor, mi frialdad, mi piel, mi suavidad.. mi amor. 
Te lo digo pocas veces porque como sabes yo espero el momento pero hoy quiero decírtelo. Te quiero. Te quiero. Te quiero. Y no quiero que te vayas nunca. Quiero que te quedes... No quiero echarte de menos.

Aquesta nit... és la última nit..

miércoles, 22 de agosto de 2012

Inolvidable...

Estaba apoyada en la puerta de mi habitación, cerrada, necesitaba soledad. Todo lo que me rodeaba era oscuro, triste y lleno de recuerdos que ahora lo único que me producía recordarlos era daño, mucho daño. Mi vida en cuestión de minutos se había desmoronado por completo y yo había perdido el norte de  mi camino. Este, oeste, sur, nada de norte. Me había quedado sola. La única dosis de sonrisa que me quedaba y me motivaba a seguir adelante se había extinguido  Él se había marchado muy probablemente para siempre.
Al otro lado de la puerta podía notar su irregular respiración que provocaba que mi corazón se encogiese más y más. Los dos estábamos deseando que uno de los dos abriese de nuevo la puerta, pusiese un cartel indicando una nueva dirección a donde ir.. pero ese momento no llegaba. Yo creía imaginarme que sí, porque así el dolor dolía menos pero también más al ver que todo se quedaba igual. No podía más, así que decidida abrí la puerta con delicadeza intentando que él no se diese cuenta. Sólo necesitaba verle, verle por última vez... sólo una vez más.
Estaba ahí, sentado en el suelo, con las piernas encogidas y su cabeza boca abajo apoyada en ellas. Nunca le había visto así, él siempre era el fuerte, el que nunca lloraba, al que parecía que nada le doliese. Pero me equivocaba. Él lo vive por dentro y de esa forma se abstiene de que le pregunten que le pasa.
Yo necesitaba saber porque me había dejado, él me había dicho que ya no me quería pero sus ojos no reflejaban lo mismo, sus ojos le delataban y yo lo noté sólo que no podía imaginarme cualquier otro motivo por el cuál dejarme así que me enfadé y le dejé solo. Pero ahora, verle ahí sufriendo. Sé que sólo era una excusa para irse de mi lado pero... ¿porqué? ¿Porqué iba a dejarme? Después de dejarlo y volver muchas veces, ésta vez parecía que estaba saliendo bien, que después de tanto sufrir lo habíamos conseguido, pero nada. Sin pensarlo dos veces corrí hasta él y le abracé como si no hubiese un mañana, un nuevo amanecer, como si le fuese a perder para siempre..
-No quiero que me dejes.
+Lo siento, pero lo nuestro tiene que acabar..
-Mírame a los ojos y dime que ya no me quieres.
Su mirada se encontró con la mía, vi sus ojos llenos de lágrima y de culpa.
+Te amo.
-....
Esas dos palabras, esas cinco letras nunca me lo había dicho. Nunca.
+Mis padres han vuelto a estar juntos y tengo que irme a vivir a Lleida.
-Pero... Ahora hay relaciones a distancia, nos queremos.
+Para mi esto también es difícil sabes? Ahora estábamos tan bien..
-No te vayas.
+No puedo hacer eso. 
-Volverás?
+Volveré para estar contigo, lo prometo.
-No vuelvas a dejarme.. no vuelvas a decirme que no me quieres.
+Pasará tiempo, meses y años, pero tu ya sabes que nunca te dejaré de querer. Eres inolvidable.

(3 años después)
Tengo novio, llevo un año y medio con él, le quiero. Pero no hay día que no me acuerde de él.. siempre le tengo dentro de mi. Él también tiene novia. Pero nuestro amor, lo que sentimos, es insuperable, él es inolvidable, no puedo olvidarle, él es feliz y eso es lo que me hace feliz a mi y viceversa. Este no es el final. Sé que volverá a buscarme como me prometió. Pronto. Algún día. Sé que siempre estaremos juntos. Siempre.

Siempre en mi corazón.



lunes, 20 de agosto de 2012

Nunca...

Necesito que me digas que aún sigues ahí, donde quiera que estés, buscándome, esperándome, soñando momento que nunca vivimos. Necesito saber que seguirás aquí pase lo que pase. Ya sabes que siempre me ha gustado planificarlo todo y no dejar nada para la improvisación. Aunque ambos sabemos que nunca nos salen las cosas como nos gustaría. Siempre hay algo, alguien o el destino que no es lo impide. La frase “ni contigo ni sin ti” nos viene como anillo al dedo a nosotros. No porque nosotros queramos, sino por alguna maldita razón estamos condenados a querernos a más no poder, a tener un orgullo tan grande que nos impide avanzar, hemos luchado, mucho. Y eso es lo que más daño nos ha hecho. Pero aún así, a pesar de todo eso, seguimos queriéndonos como nunca, amándonos como nadie y echándonos de menos como siempre… Ojala nuestro camino hubiese sido más fácil, sin rocas, que hubiesen solo pequeñas piedras que se pudiesen bordear con facilidad. Pero no es nuestro caso. A nosotros nos ha tocado un camino lleno de rocas resbaladizas que nos conducen a lo más hondo de un río y que por alguna extraña razón nos impiden salir a la superficie y cuando lo conseguimos… la historia se repite. “Te quiero”. Sí. Pero han sucedido tantas cosas, tantos abrazos perdidos, tantos besos robados, tantos “te quiero” callados… que ahora ya no vemos ninguna esperanza de poder recuperarlo todo. Podríamos. Pero nos querríamos como nunca y acabaríamos una vez más como siempre. Te necesito. Ahora más que nunca. Y sé que estás. En algún lugar pero estás. Sé que no estoy ni estaré sola, al menos nos psicológicamente. A pesar de nuestra condena, de nuestra mala suerte… nos queremos, nos amamos y eso afortunadamente nadie podrá cambiarlo jamás. Sí. Habrá más chicas. Habrá más chicos. Pero ninguno de los dos volveremos a sentir esto por alguien. Nunca.

We are young..

sábado, 18 de agosto de 2012

Sólo puedo vivir con tu recuerdo..

Me siento tan absolutamente bien. Había olvidado lo que era hablar contigo, escuchar tu voz resonando en la almohada y llegando a mi corazón, tus susurros tan dulces, tan cálidos, tan extremadamente perfectos. Esto no está bien. Yo sólo quería olvidarle, por eso me fui. Por eso ahora estoy lejos de ella, por la misma razón que decidí malgastar mi verano lejos de todo lo que un día me hizo feliz y a la vez sufrir, alejándome de toda esa mierda que me esta fastidiando la vida pero que soy incapaz de dejar. No puedo dejar esa vida. Lo intento. He huido lejos de ti, de ella y de todo lo que conozco. Pero nada. Dentro de poco voy a tener que volver, así lo dicta mi corazón y así lo obligan las normas. No quiero. Tengo miedo de volver a cruzar tu mirada con la mía y esbozar una leve y fría sonrisa, no quiero verte más con él regalandole a él besos que ami me has robado. No lo aguanto. No lo soporto. Solía perderme entre tus palabras, me sumergía en un mundo del cuál aún a pesar de todo lo que ha pasado no consigo salir, no consigo olvidarte. Meses y días han pasado y en cada uno de ellos he intentad borrar con una goma tú nombre escrito a bolígrafo de mi corazón, pero nada. En cada uno de esos intentos he conseguido un fracaso. Quiero decirte que vuelvas... pero pequeña ya sabes que yo siempre he sido demasiado orgulloso aunque si viese la más mínima oportunidad, lo dejaría todo y volvería intentarlo.. pero son tantas derrotas, tantos intentos fallidos que ya no me imagino que vuelvas, no imagino oler tu dulce piel, ya no te veo entre mis brazos, ya no puedo notar tus tembloros y ardientes labios rozando los míos. Cada vez que nuestros cuerpos se unían hacían que un fuego mágico saliese a la luz, un foco de luz que nos guiaba en nuestro camino... hasta que de repente alguien paró la luz y se fue. Adiós camino, adiós calor, adiós arder, adiós a tu pequeño y perfecto cuerpo, adiós a los abrazos, adiós a tus besos, adiós a tus susurros de cada noche, adiós a tu amplía sonrisa cada vez que me veía.. adiós a ti. Te echo de menos y cada día que pasa me arrepiento más de haber sido un auténtico idiota, de haberte dejado ir, volar. Yo nunca supe darte lo que querías pero ahora lo sé. Sé que me necesitas, sé que no me has olvidado pero... todo ha cambiado, tú, yo y nosotros. Así que no me queda otra que los recuerdos, imágenes, frases, palabras, números.. todo. Sólo puedo vivir con tu recuerdo porque ahora.. ya no estás.

Puedo ser yo.. tu naranja.


jueves, 16 de agosto de 2012

Diario de una desesperada III

-Hola..
+Adiós.
-No esperaba verte por aquí.
+Ni yo que me vieses.
-Tan simpática como siempre.
+Ya ves, hay cosas que no cambian nunca.
-Lo siento, he sido un imbécil… nunca debí irme de aquí, no debí pasar las noches con ella a mi lado. No debí hacer nada de lo que hice. Lo siento.
+ ¿Y crees que eso bastará para arreglarlo? ¿Crees que el lo siento es la medicina a estos meses de dolor? Lo siento, pero no. Adiós.
-Espera.
+Mira Lucas yo también he conocido a alguien, alguien que me hace sentir diferente. Un nuevo yo que nunca antes había descubierto.
-Ah… Entonces ya no pinto nada aquí.
+Dejaste de pintar algo aquí desde el día que metiste en tu cama a otra que no era yo.
-Fue un error, entre muchos.
+Es verdad, ahora también te drogas.
-Estoy perdido, ayúdame.
+Que te ayude ella o es que acaso ¿es un “rollete de una noche”?
-Te estás pasando.
+Tal vez. Pero el chico que he conocido, que por cierto se llama Ángel, me esta ayudando a escribir una historia, sí, ahora me ha dado por escribir. Y no voy a volver a permitir que me humilles.
-¿Estáis juntos?
+A diferencia de ti, yo no me puedo liar con el primero que pase estando enamorada de ti.
-Lo siento…
+Cuando empieces a demostrármelo, llámame. Quiero hechos, no palabras.
-Lo siento…
Me fui. Y le dejé ahí solo. En aquella esquina. Nuestra esquina. Él me había contado la historia, según él no se había acostado solo habían dormido juntos un par de veces lo estuvieron, se liaron, se desnudaron pero a la hora de la verdad él no pudo hacerlo. Yo era su primera y única vez. Pero ahora.. ¿Qué importa? Yo aquí, sola, esperándole. Y él ahí, con esa.
Lo que no sabe es que le echo de menos, que hoy estaba guapísimo, que hoy he visto en él una mirada que nunca había visto antes, me he ido de ahí sin decirle que le quería. No he podido. He sido incapaz de hablar con él, tengo demasiado odio, rencor, ira, amor y nostalgia acumulados. Todo mezclado me hace sentir como una chica pequeña y vulnerable que está enamorada y se siente engañada y traicionada.
+Te quiero.. Lo pronuncio con un hilo de voz, lo suficiente para sólo escucharlo yo, nadie más. Quiero girarme para ver si él lo ha oído o está lo suficientemente lejos, no puedo, me alejo y le dejo atrás.

Nunca olvides que te quiero.

lunes, 13 de agosto de 2012

Algún día..

Todos los que están a mi alrededor están cansados de repetirme lo mismo y que nunca les haga caso y yo estoy cansada de oír siempre las mismas frases, las mismas palabras y todas ellas con la misma melodía. Estoy harta de escuchar siempre “Él no es para ti”, “Él sólo te está haciendo daño”, “Deberías dejarle”, “Olvida el pasado, él se ha ido”. Ellos dicen que soy una gran persona, que merezco algo mejor, que no sé valorarme como me merezco, que maltrato a mi corazón tan enamoradizo del cuál hay un solo dueño. Y lo más fácil de decir pero complicado de hacer: “Tienes que dejar de pensar en él”.
Todos, a todas horas, en todo momento te dicen lo mismo, ahora se ha convertido en una rutina, la cuál muchas veces a estas alturas es involuntaria. Pero está claro, cualquiera puede decir eso, es lo más sencillo para ellos, cuatro palabras, dos reflexiones y un “estoy contigo” y bastan para consolar a una persona; lo que pasa es que no se dan cuenta de que tu no quieres eso. No aprecian tu valentía y tu espíritu luchador que muchas veces se convierte en masoquismo.
A pesar de no querer aceptar la realidad, que él se ha ido, te das cuenta que deberías empezar a hacer todo eso que alguna vez esas personas te han dicho pero digan lo que digan, tú seguirás pensando en el como siempre, o quizás incluso muchísimo más. Porque es muy difícil ver que todos los días te levantas con la esperanza que él volverá e irte a dormir con el mismo resultado que la noche anterior. Al día siguiente ya no ves ninguna razón por la que salir de tu cama lo único que quieres es cerrar los ojos e ir al único sitio donde puedes estar con él, en tus sueños. Eso nadie podrá arrebatármelo nunca. Me imagino mi mano junto a la tuya, su torso moreno inclinado sobre el mío, que sus manos se pierdan por las curvas de mi cuerpo, despertándome todas las noches con un “buenos días princesa”. Eso es lo que te hace daño, esos sueños imposibles que esperas con ganas a que algún día se hagan realidad y llegas a un punto en el que no puedes evitar que tus lágrimas corran sin parar por tus mejillas, maratones seguidas de las cuales el ganador siempre es el mismo, él. Ahora sólo quedan miradas perdidas, aquellas sonrisas que un día me dedicaste y hoy recuerdo con nostalgia, un sentimiento de culpabilidad al imaginar por solo un momento que fuiste mío pero que te dejé ir y, claramente, hoy ya es tarde para que vuelvas. Te he perdido, te has ido, me has dejado en mi cama, sola y desolada, esperando a que algún día suene el móvil y poder recordar una vez más tu voz susurrando mi nombre. Pero ahora me doy cuenta que te empecé a querer mucho antes de lo que un día pude imaginar. Y lo sigo haciendo.

Les coses pasen i els nostres camins es separen..

domingo, 12 de agosto de 2012

Podría pero no lo haré.

No voy a engañarte. No puedo prometerte que estaré todos los días a tu lado haciéndote compañía porque no es así, no lo sabemos, nadie lo sabe y yo odio las mentiras, y tú lo sabes, así que sólo puedo prometerte que estarás presente en cada uno de mis sueños porque estoy segura que  eso podré cumplirlo. Podría engañarte con falsos “te quiero”, ficticios “para siempre” o bien fingidos besos. Podría hacerlo, podría ser egoísta y de esa manera llevarte todos los días a mi cama y hacer que te desviaras de la carretera por un rato y te perdieses entre mis curvas. Nos besaríamos hasta el amanecer, hasta que te volvieses a encontrar y descubrieses que lo único que he estado haciendo es utilizarte una vez más con mis malévolas palabras y mis falsas promesas. Podría pero no lo haré. Pero hay una cosa que si debo hacer y que haré hasta que mi corazón diga “se acabó”. Voy a susurrarte todas las noches lo bonita que es tu sonrisa, lo feliz que me haces con cada una de tus palabras y tus gestos, voy a decirte que te quiero cuando lo sienta de verdad, no voy a prometerte un “para siempre” el destino ya se ha encargado de inscribirlo en cada uno de nuestros corazones. No voy a fingir besos en los momentos que no quiera besos, voy a darte los besos en el momento más especial, cuando más lo necesites, cuando más lo necesitemos. No hace falta que te diga que “nunca me voy a ir” porque eso podrás comprobarlo por ti mismo. No voy ha hacer que te desvíes de la carretera, no hará falta, la misma carretera te llevará hacia esas curvas que pertenecen a mi cuerpo. No voy a enamorarte con mi físico, voy a enamorarte con la melodía que sale de mis labios cada vez que pronuncio tu nombre, voy a dedicarte los versos y frases más bonitas y con más sentimiento; y lo más importante es que todo lo que voy a decirte será sincero y lleno de verdad.
Yo no voy a engañarte, podría, pero no lo haré.

La sonrisa es la seriedad más grande que existe






Te quiero pero no te echaré de menos

-Adiós.
+Te vas?
-Hoy digo adiós a todos aquellos que un día quisieron interponerse entre mi felicidad y yo, a su pasividad, a su egoísmo y su hipocresía a ése sitio en el que te hicieron estar pero que no debías. Adiós a las idas y venidas que sólo me han traído problemas y que han hecho que olvide el porque estoy aquí. Hoy digo adiós a todas aquellas horas que perdí un día sin hacer nada, a todas las ralladas que un día me desorientaron del camino, hoy no quiero saber nada más de cobardes que se creen valientes, no, hoy voy a ir con cobardes valientes que saben lo que quieren y que lo consiguen. Hoy digo adiós a todos aquellos envidiosos que un día intentaron arrebatarme lo que yo más quería. Adiós al silencio, a la vagancia, al egoísmo, a la soledad, a quedarse en el suelo. Hoy voy ha hablarle al mundo, al altruísmo, a levantarme cada vez que me caiga, a las ganas y a la ilusión.
Y que le jodan a todos aquellos que no saben y hablan y a los que no dicen pero saben. Y adiós a ti, formaste parte de mi pasado pero no serás parte de mi presente y mucho menos de mi futuro.
-No te entiendo.. entonces te vas?
+No me voy. Hoy voy a dejar paso a una nueva forma de vida, a un nuevo yo, basta de manipulaciones y de dolor. Hoy sólo sonreiré. Sólo eso.
Te quiero pero no te echaré de menos.

“Lo siento pero adiós, sé feliz, te echaré de menos pero eso.. no quiero que lo sepas”

Mai perdis la direcció que marca el teu camí..


sábado, 11 de agosto de 2012

No siempre se olvida

Él estaba de pie, al final del puente, apoyado en la barandilla. Estaba solo junto a una pareja que había a su lado derecho, les miraba con atención. Desde la distancia podía saber que estaba recordando algo, recordando momentos que vivió y que le gustaría haber vivido, como a mi. Apoyado en esa barandilla susurrando sus sentimientos más profundos al mar, y el mar devolviéndoselo con ese vaivén de las horas que le hablaba a su corazón.
Finalmente, él se quedó solo, la pareja se fue de la mano a lo largo del puente hasta llegar a la orilla. Él no les quitó la mirada. Yo me escondí, no podía permitir que me viese ahí.
Entonces fue cuando se quedó solo y la culpa se apoderó de mi. Sabía perfectamente que él ahora estaría llorando en la soledad acompañado por el sonido de las olas rompiendo en la orilla y eso le dolía porque le recordaba como rompí yo su corazón. Me gustaría ir y abrazarle. No. Él no me lo permitiría, pondría cualquier excusa para que me fuese y no reconocer la verdad. Él era así orgulloso como el solo e independiente.
Pero daba igual, tenía que ser diferente, esta vez si. Mis piernas no respondían, quería correr y abrazarle, no soportaba verle solo. Y fue entonces cuando vi que se ponía de pie encima de la barandilla, ¿Qué hace?, ¿Está loco? Sí, lo estaba. Y se tiró al mar. Se tiró sin más. No pude evitarlo y me metí en el agua sin quitarme ni una sola pieza de ropa y sin mucha destreza para nadar, lo hice. Sin pensarlo. Me costó llegar pero conseguí alcanzarle y su cara se puso pálida.
-Sabía que vendrías, sólo quería que sufrieses por un momento que me perdías, sabía que estabas allí y quería que te sintieses como me sentí yo, solo, dolido y pensando que te había perdido para siempre.
+Eres un imbécil e inmaduro, siempre lo has sido.
Y me fui nadando hacía la orilla sabiendo que ésta vez había sido el final de aquella historia. Me odiaba demasiado. No me iba a perdonar nunca. No iba a olvidar el pasado nunca, ni a él tampoco sólo aprenderé a convivir con ello ahora y en el futuro. Pero a pesar de que él estuviese recordando cuando estábamos juntos, que me echase de menos, que se muriese de ganas por estar conmigo, el miedo, el odio y el orgullo le ganaban y por eso me había hablado así pero no era él quien hablaba si no su cabeza y su rencor, él sabía que hablándome así me iría y le dejaría solo. Sólo se estaba preocupando por mi porque no quería hacerme más daño. Una vez más yo había sido una idiota por no haberle pedido que se quedase, simplemente había huido como una cobarde.
                                                                                                                                             Att: Lucas.

Muchas veces ya hay cosas que son irreparables y que por mucho que queramos no podemos cambiar y hay que aceptarlo y seguir adelante.

viernes, 10 de agosto de 2012

Como una ruleta..


A veces me gustaría frenar en seco en esta carretera de la vida. Frenar, parar por un momento y pensar en lo que estoy haciendo. Si el camino en línea recta es lo correcto o de vez en cuando hay que girar por algunas curvas y tener algún que otro altibajo. Me gustaría escapar de todo lo que me ata por unas horas hasta el punto de escapar también de mi misma. Sé que este sentimiento es pasajero no me durará siempre sólo va viniendo de vez en cuando, cuando más insegura estoy.  Por muchos años que pasen aún no he llegado a comprender la inestabilidad de la vida, es como una balanza, arriba y abajo, con cosas más y menos importantes, como una ruleta de la suerte que gira y gira sin para una ruleta que a veces te hacer sentir la persona más feliz del mundo y otras en las que lo único que quieres es desaparecer de este camino injusto y lleno de piedras. Una mañana te levantas con un día soleado lleno de vida y te sientes llena de energía y con mucha vitalidad y te planteas unos propósitos y objetivos a cumplir durante el día de hoy que la mayoría cumples y  otra mañana te levantas en un día lleno de nubes que intentan traer la felicidad a unos solitarios corazones que han perdido la esperanza, ése día ya no te ves capaz de cumplir lo que te propongas, es más, crees que fracasarás en todo.
Quizás la vida nos obliga a sentirnos asi en una montaña rusa que no para de subir y bajar pero lo más probable es que esa montaña rusa nos la montemos nosotros mismos para poner excusa a nuestros problemas. Es fácil decir: “así es la vida”, “el destino me ha obligado a ir por aquí” y no lo niego porque muchas veces yo soy la primera en decirlo pero estoy absolutamente segura que nada ni nadie puede obligar a nadie a lo que no quieres hacer. Día tras día te preguntas: ¿Por qué estoy así? ¡Mi vida es una mierda!, ¿Qué he hecho para merecerme esto? Y somos así, egoístas a más no poder y no nos preocuparnos o pararnos a pensar por un segundo que hay personas que están mucho peor que nosotros, mucho peor y ellos siempre van sonriendo. ¡Deja de compadecerte de mismo! ¡No seas egoísta! Vive y deja vivir. Y levántate cada mañana mirando al cielo y disfrutando de ese maravillosa mañana que te espera, ponle miles de colores, porque tal vez alguno de ellos mañana pongan color a tu vida. En el momento menos esperado, alguno de ellos te hará sonreír.


jueves, 9 de agosto de 2012

Aún no es tarde

Estoy sentada en la hamaca de la terraza, es media tarde y vivo en un ático así que desde aquí puedo ver la puesta de sol. Veo la gente pasar por la calle, parecen hormigas de lo diminutas que son. Parejas cogidas de la mano, niños corriendo detrás de un balón simulando que son futbolistas de élite, abuelos desesperados detrás de sus nietos, grupos de padres hablando. Cada uno va con su tema, con sus cosas. La vida pasa demasiado rápido. Gente que anda por la calle centrada en su trabajo con el móvil en una mano y con un café en la otra. Todos corren. Todos tienen prisa. Todos tienen una misión que cumplir en una hora determinada y un lugar en concreto. 
Muchas veces nos olvidamos de que somos gente en un mundo grande, muy grande. La soledad ahora mismo se ha apoderado de mi. Te fuiste sin dejar rastro solo dejaste una gran huella marcada en mi corazón que era lo suficientemente profunda para que duela y dé paso a la nostalgia. No sé que más hacer. Veo tu nombre por todos lados, nuestro número en cada esquina que pasa. Quiero volver a sentir tu aliento susurrando en mi oreja y que al mismo tiempo un escalofrío recorra todo mi cuerpo. Quiero ser yo la dueña de tus sonrisas, la reina de tu corazón y la princesa de tus sueños. Quiero volver a ser los que éramos esos dos niños enamorados que correteaban arriba y abajo, de abrazo en abrazo, beso tras beso y en el cual la mirada se llenaba de luz y de amor. ¿Lo has olvidado? Estamos enamorados. Sí, lo pongo en presente. Aún ambos lo estamos. Aún estamos a tiempo de revivir ese amor que ahora esta en el Limbo, ni muerto ni vivo pero tenemos el suficiente poder para hacerlo renaces. Vuelve conmigo. Echo de menos tu sonrisa pegada a la mía seguida de un beso y un abrazo. Echo de menos tus "te quiero" tan juguetones y tan dulces. Te echo de menos a ti. Vuelve aún no es tarde para volver a empezar. 
Y es increíble como de un mundo tan grande como es la Tierra yo sólo me centro en ti y no quiero a nadie más sólo estar a tu lado y aunque me diesen la oportunidad de tirar atrás y no haberte conocido me volvería a enamorar de ti una vez más. Siempre te elegiré.


Casualidad? NO, Destino? Tal vez.


Él cree que nuestro amor fue a primera vista pero yo no creo que fuese así. Yo creo que nuestro amor surgió en el momento adecuado y de la manera adecuada. Los dos acabábamos de pasar por una relación que afortunadamente ahora no acabó bien. Nuestro corazón estaba hecho trozos y ninguno tenía la esperanza que se volviese a recuperar.
Creíamos que estábamos en un pozo sin fondo y sin salida y cuando menos lo esperábamos una puerta en lo más profundo del pozo apareció.
Nos sentíamos bien, hablábamos y coincidíamos en muchas cosas y eso fue a más.
El destino nos unió y fuimos muy felices pero de la misma manera que nos lo dio nos lo ha quitado. Cometimos el error en el momento menos adecuado y de la manera menos correcta. Y ahora somos dos almas divagando por las calles intentando volver a encontrarnos a nosotros mismos, intentando recuperar las sonrisas perdidas en un momento de bajón y de soledad. Intentamos deshacernos de la melancolía y la nostalgia para centrarnos en la realidad y el momento. Es difícil ambos lo sabemos. Pero aún así, a pesar de todo eso, nuestros corazones siguen latiendo con un mismo objetivo que nos empuja a levantarnos día tras día, estar juntos. No queremos nada más. Sólo amarnos hasta el final. Pero no lo podemos forzar sólo podemos esperar a que el momento y la manera lleguen en el sitio adecuado.
Pero mientras tanto nuestras respiraciones aumentarán cada vez que nos crucemos, los latidos irán más desenfrenados, la tensión en el ambiente será más elevada, la incertidumbre aumentará, la pasión se apoderará de nosotros junto al miedo. Pero no haremos nada. Simplemente nos miraremos y nos bastará para esperar un poco más.




miércoles, 8 de agosto de 2012

L A U G H


Cuando esa sensación se apodera de todo tu cuerpo y lo va recorriendo rápido pero intensamente, de los pies a la cabeza, de la cabeza a los pies, una y otra vez, sin parar, sin pausa. Hasta que llega el momento en el que respiras hondo, mucho más de lo que nunca habrías imaginado,  cuando sientes que tu pecho va a estallar, que no puede más, cuando sientes que en tus pulmones no cabe más oxígeno, cuando sientes que no eres el amo de tu cuerpo, todo ese oxígeno en una carcajada tras otra, no puedes parar, no puedes dejar de reír y reír. Te llevas la mano a la barriga que te sientes tan bien que te duele. Sólo por esa sensación, merece vivir, levantarse todos los días. Ese justo momento en el que no puedes ver otro color que no sea el rosa, ves la vida de otra manera más optimista, ves arco iris por todos los lados, sientes que tu cuerpo esta relajada y bien. Tu mirada se vuelve dulce, optimista y llenos de ilusión y fuerza. Sólo por ese momento de risa y sonrisa merece la pena levantarse todos los días.
La risa es la mejor droga que hay, y la más sana.

Compartida la vida es más.


Próximo destino: la Vida

Le dejé porque no podía más todo esto me estaba superando, no podía ver como ésta relación se hundía cada vez más en lo más profundo del océano y poco a poco se iba enterrando por capas de arena que se acumulaban encima y le dejé. Él un día prometió que no me dejaría escapar que volvería que mientras su corazón latiese latiría por mi. Pero todo eso se quedó en promesas rotas, destrozadas y destruidas. Se había ido, yo le había dejado ir y ya nada puedo hacer.
De repente suena el timbre. Últimamente estos días no había dejado de sonar, familiares, amigos e incluso gente que ni siquiera había visto nunca. 
Voy y me pongo delante del espejo para asegurar que puedo abrir la puerta de una manera "presentable". Abro la puerta. El corazón se me para. Mi cara se vuelve pálida.
-No te alegras de verme?
+Pero tu..
-No hables. Hoy hablo yo. 
+Pero..
-Prometí que volvería y he vuelto. Tal vez he tardado demasiado pero eran muchas cosas las que tenía que corregir, cambiar y encontrar. Así que empezaré por el principio. 
Después de muchos días pensando he llegado a conclusión y he caído en la cuenta que no me he portado bien. Así que te presento a mi nuevo yo, encantado. Luego te he traído una cosa. Ten, para ti. (Era un ramo de rosas en concreto con 22 rosas). Y luego te voy a proponer una cosa. Te acuerdas que Peter Pan se lleva a Wendy al país de nunca jamás? 2 estrella a la derecha y todo recto hasta el amanecer. Pues yo voy ha hacer algo parecido.
Aquí tienes 2 billetes. Uno para ti y otro para quien tu quieras que te acompañe. Esta tarde. Partes desde este punto llamado Agujero Negro y el destino al que llegarás se llama Vida. El avión se llama felicidad. Y el hotel en el que te alojarás se llama Amor. Prometo hacerte feliz pequeña. 
+No tengo palabras... Quiero ir allí, contigo. Vamonos.
-Vamos te ayudo ha hacer la maleta.
+Pensaba que no volverías.
-Soy una caja de sorpresas. Además pequeña no voy a cometer el error de dejarte ir. Ahora tu y yo vamos a empezar una nueva vida. Lejos de toda esa gente que nos hizo daño. Una nueva vida llena de aspiraciones empieza para nosotros, juntos.
+No volveré a dejarte ir.

http://www.youtube.com/watch?v=W1PE94fYvSw&feature=related  



martes, 7 de agosto de 2012

No me vale un "Lo siento"

Yo ya no quiero oír más "Lo siento" no me sirven de nada si después no haces nada para demostrármelo. 
No quiero oír más "Te quiero" si no son de verdad. 
Sólo quiero que volvamos a ser lo que éramos antes no lo que somos ahora.
NO SOY PERFECTA; NO LO HE SIDO NUNCA Y NUNCA LO SERÉ. PERO SI LO FUESE ME VERÍAS COMO UNA MÁS Y YO QUIERO QUE ME VEAS COMO SOY, NO COMO TODAS LAS DEMÁS. SI LO VIESES TE DARÍAS CUENTA DE QUE SOY IMPERFECTAMENTE PERFECTA.


PD: ésta última semana no ha sido la mejor de mi vida, perdonadme, no he estado muy inspirada pero a partir de mañana intentaré volver a pillar el hilo del blog.

domingo, 5 de agosto de 2012

Lucha, busca, avanza.

Si no vas detrás de lo que quieres, nunca lo vas a tener. Si 
no preguntas, la respuesta siempre va a ser no. Si no 
avanzas, siempre vas a estar en el mismo lugar.
Así que lucha por lo que quieres, pregunta y busca tu 
respuesta porque el no ya esta asegurado, avanza y no te 
estanques en un mismo sitio.




sábado, 4 de agosto de 2012

Hoy vuelves a estar conmigo

Varias personas alguna vez en la vida me habían dicho que todo tenía un principio y un final pero yo hasta el momento no lo creía, no podía creer que algo que era tan bonito acabase. Ahora sé que sí. Durante mucho tiempo he pensado que estaba sola en este camino. No me sentía apoyada por amigos que pensaría que estarían. Por familiares que pensaba que había perdido la relación y de hecho en una larga etapa de nuestra vida, años me atrevería a decir la perdimos. Pero desgraciadamente o afortunadamente según se vea algo fuerte, algo que cambia por completo nuestras vidas nos hace darnos cuenta de que no es así. No estás sola. Sí, ése familiar es mi primo. Pensé que había perdido a mi primo pero hoy sé que no. Ahora puedo recordar con claridad la de horas que él y yo hemos gastado jugando y riéndonos, fue como un hermano mayor, pero la adolescencia y el pavo pudieron con nosotros, éramos unos inmaduros. Ahora 4 años después, más maduros, más sensatos, más racionales y después de un gran golpe volvemos a ser esos dos niños pequeños. 
Momentos de tragedia, dolor y tristeza que han producido hoy unas lágrimas entre los seres más queridos a ella, nuestra estrella, un momento duro para todos. No nos ha hecho falta tener a nuestra pareja, no. Ni a nuestros amigos, tampoco. Porque muchos de esos amigos son los que ni siquiera se han molestado en preguntarte durante estos tres meses.
Pero tú que nada más llegar me has dado dos besos (como siempre) y cuando me disponía a irme me cogiste la mano y me abrazaste:
-Estoy contigo prima.
Esas tres palabras bastaron para saber que estábamos y volvíamos a ser los de siempre. En parte estábamos haciendo lo que a alguien en un momento dado tanto nos suplicó. Hoy la hemos hecho un poco más feliz y donde sea que esté estará orgullosa.
Me has abrazado, has puesto tu brazo encima de mi hombro, me has besado mi cabeza y mi mejilla, has hecho que todo este amargo dolor sea un poco más dulce. Me he sentido arropada, cuidada y acompañada. 
-Te quiero prima.
+Yo también a ti primo.
-Si nos viese la yaya... fliparía.
+Estamos flipando hasta nosotros.
Ese pequeño pero contundente diálogo nos fundimos en un cálido abrazo. Y ahí, volvía a sentir que era una niña pequeña grande. Sabía que había retomado la confianza con una persona que había echado de menos durante mucho tiempo.
PD: Esta foto nos define muy, muy bien.

Es el primer texto que te dedico pero no el último.
Hoy he llegado a la conclusión de que amigos hay pocos, muy pocos. Y que la gente que de verdad está contigo es la familia. Siempre.




jueves, 2 de agosto de 2012

Para siempre

Esta noche habrá una estrella que brillará y destacará sobre las demás. Hoy será mucho más  reluciente y llena de amor. Ésa es la estrella que junto a otras también muy importantes serán las encargadas de cuidarnos, protegernos y apoyarnos desde lo más alto del cielo en el duro camino de la vida. Hoy nace una estrella más en el cielo. Hoy la Luna será la encargada de hacer una noche especial. Ésa estrella, nuestra estrella, perdurará ahí por siempre, siempre esperándonos y procurando que esa espera sea lo más larga posible. A partir de hoy me sentiré un poco más cuidada, protegida y apoyada. Sé que estarás bien.
Para siempre.
Te quiero.


PD: Gracias por estos 16 años, te quiero.