Valientes

jueves, 21 de febrero de 2013

Somos cuerpos de paso y almas eternas.

Es triste pensar que en esta vida estamos sólo de paso, que todo esto sólo es un periodo de tiempo que desde que nacemos ya tenemos adjudicado. Es triste saber que todo lo que vives es temporal, que nada será para siempre, que todo lo que hagas algún día tendrá un final  y tu no podrás evitarlo. Pero he comprendido a lo largo del tiempo que es más triste estar de paso y no vivir intensamente el tiempo que posees.
Nadie quiere que las personas que más queremos se vayan, yo no quería que te fueras, siempre pensamos que es demasiado pronto para que algo así suceda, tú te fuiste demasiado pronto. Nunca podríamos imaginarnos que a nosotros nos pasaría también  nos creíamos diferentes, hasta que pasa. Pensamos que cuando pasa no estamos preparados para experimentar esa sensación, nos equivocamos al pensar que todavía es demasiado pronto, sin darnos cuenta que por mucho tiempo que se hubiese retrasado nunca hubieses estado preparado y que siempre sería pronto. Nadie está preparado para despedir para siempre físicamente a alguien que ha marcado en tu vida, nadie, aunque nos sea más fácil creer que será así.
Nos duele llorar cuando sucede, no lloramos por tristeza, lloramos por la impotencia de saber que nosotros no podíamos hacer nada, no podíamos manipular y controlar ese momento, nadie puede, sentimos rabia por creer que aún no había llegado su momento. Pero llega.
Cuando alguien se va nos volvemos egoístas, queremos que se quede con nosotros, que no se vaya, no nos gusta ver como se va alguien para no volver,  incluso llegamos a pensar que preferiríamos irnos nosotros antes para evitar esa sensación, y eso es muy egoísta, y nos equivocamos  Para la persona que se va sólo está cambiando el espacio de su vida, abandona su cuerpo para ser sólo una misma alma, encontrar su sitio en otro lugar y quien sabe si es incluso más feliz. 
Tenemos miedo a que con el tiempo nos olvidemos de esa persona y nos acostumbremos a vivir sin ella, a convivir con su ausencia porque creemos pensar que sería como dejar de quererla, pero no es cierto, nunca aprenderemos a convivir con ello y nunca olvidaremos a esa persona, no creeremos que se ha ido, porque mientras la recordemos ella seguirá aquí. 
Es cierto que habrá un momento que la necesitaremos a esa persona con todas nuestras fuerzas y lloraremos por su ausencia, nos acordaremos a cada minuto de ella y nada de esto será fácil, la muerte de alguien nunca es fácil para nadie. ¿Pero acaso la vida es más fácil que la muerte?


Andy y Lucas - Abuelo

PPD: Necesitaba una entrada así, explicando esto
lo necesitaba. Nunca conseguiré convivir con 
tu ausencia, pero viviré a tu lado.


¡Vamos a por los trimestrales!
2/8, ya sólo quedan 6 ¡A POR ELLOS!
Buenas sensaciones.

Conclusión del día: No necesito recordarte porque sigues aquí.

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