Valientes

sábado, 27 de octubre de 2012

Aprendí a que cada sentimiento tiene su momento..

Dejemos a un lado las explicaciones entre cafés y lágrimas, dejemos de vivir entre suspiros, dejemos de aceptar lo inconcebible, dejemos de vivir entre falsos "te quiero" y entre nuevos labios, dejemos de esquivar los besos que nos da la vida por llegar hasta los ojos del alma, abraza lo que un día fue lo más grande que tuviste, no derrames lágrimas por ello, dibuja sonrisas al recordarlo. 
Es cierto, la vida pasa mientras abres y cierras los ojos, un pestañeo, o como es más conocido "un abrir y cerrar de ojos". La palabra vida se nos queda demasiado grande, demasiado inalcanzable, ojalá una vida fuese lo que en realidad su nombre indica... vida. Pero por ahora disfrutemos del momento, una palabra mucho más adecuada para nuestra situación y nuestra casualidad, sí, nuestra
Ahora.. ahora se están acabando las esperanzas que un día desperdiciamos, dejan sus rastros incompletos por el largo camino, se acaban los sueños de la vida que teníamos antes, se acaba pensar en dos, ahora ya el deseo no sirve absolutamente de nada. Eres dolor. Tú eres mi dolor y por eso tengo que decirte que te vas, por las buenas si es posible, pero vete, sin rencor, pudiendo volver algún día, pero hoy vete. Eres dolor todo el tiempo.
Jugué, ambos lo hicimos, me quedé sin cartas, intenté hacer trampas, pero como todo mentiroso, le acaban pillando, intenté guardarme un as de corazones en la manga, sin saber que los tréboles me dieron la espalda esa noche. Ignorancia, podríamos llamarlo así, sí, ignorancia me gusta, quien sabe si también intervino la tentación, errores con perdón, pero sea como sea, no me arrepiento de haber jugado esa partida.
Porque ése día quería hacer de ti esa melodía dulce y perfecta, entre violines y violonchelos, mezclado de susurros y promesas, quería que dejases de ser uno para convertirte en dos, tenía la esperanza de que 2+2 fuesen 5, que las rosas ocultasen sus espinas y que brillasen como el rojo de tus labios, sí aquellos que un día marcaron mi cuello y dejaron cicatriz en mi corazón, quería regalarte la tormenta perfecta, un huracán que arrasase con el pasado y nos regalase un futuro bañado de pétalos y mañanas lluviosas. 
No vamos a luchar, no vamos a robarnos el corazón, vamos a romper ese siempre y escribir un "quizá volvamos a vernos" y entonces, cuando nos volvamos a ver, ahora no, ahora resultaría imposible hacerlo pero cuando llegue ese momento (que llegará), será el momento de coser en nuestro corazón un "éste, es nuestro para siempre". 

https://www.youtube.com/watch?v=IYmW-rsKyPE&feature=player_embedded

PD: Hear my heart, burst again
for this is the end
I've drowned and dreamnt
this moment..

Forever.
                                           



2 comentarios:

  1. ¡Oh! Me gusto mucho tu entrada y tu blog. Espero estés bien y paso a saludarte y a decirte que tienes una nueva seguidora :3 Te leeré cada que pueda ¿Vale? Besos, espero tu visita. http://recuerdosacomulados.blogspot.mx/

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  2. una preciosa entrada. Tienes razón todo lo que dices, y ame la frase en la que dices que la palabra vida se nos queda demasiado grande. Ciertas palabras ^^
    Un beso

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