viernes, 14 de junio de 2013

Estrellas eclipsadas..

Esa noche la brisa abanicaba su cara. El pelo revoloteaba por el cielo. La fuerza del aire le obliga a esbozar aunque fuese una mínima sonrisa. La altura en la que estaba le daban ganas de seguir. Era allí en lo alto de aquel edificio,  donde contempló la ciudad. Esa gran ciudad a la que había robado tantos momentos, tantas sonrisas, tantos pasados. Sin embargo hoy no era ella, parecía distinta esa nocheLos coches corrían a toda velocidad en carreras ilegales, sin ningún tipo de control sobre ellas. La gente intentando hacerse notar sin darse cuenta de que se perdían en la inmensidad del universo, de este gran universo. Las luces de la ciudad parecían miles de velas que parpadeaban en una lucha constante con las estrellas, que se veían eclipsadas por ellas al igual que por el día las tapaba el sol. Se sentían abandonadas, inútiles, sin la suficiente luz como para poder iluminar cada lágrima que hoy ahogaba la ciudad. La gente caminaba deprisa, vacía por dentro, perdida ante el infinito,  sin mirar a su alrededor, ni tan siquiera importarles lo que ocurriera a dos pasos suyos. 
Sólo ruidos, ruidos y más ruidos. Motores de coches, risas y gritos, algún que otro sonido sospechoso alzándose desde alguna habitación cutre de motel. Bares con la música a todo volumen, risas entre desconocidos buscando compañía en un mundo tan solitario. Discotecas abarrotadas de gente bailando con a única finalidad de desprender sus lágrimas,  quemarlas, secarlas y matándolas. 
Allie, sin embargo estaba allí arriba, observándolo todo, buscando algún sentido, un "por qué" a todo aquello que sentía en ese momento. Aquella noche no pudo creer como la ciudad estaba tan viva, y su corazón tan muerto. 



If time is all I have - James Blunt


Hacer las cosas tú mismo no significa hacerlas solo.


jueves, 13 de junio de 2013

Dile a ella que te cuide..

Hoy me dejas por otro cuerpo, otro aliento, otros brazos, otros labios.. Y no quiero despedirme aún de los tuyos. Es por eso que no voy a despedirme de ti ahora. Así que le escribo una carta para decirte adiós a tus silencios, a tus besos, y a tu voz. Porque no pienso estar aquí hoy para despedirme de ti mañana. 
Despídete de todos los olvidos. Los recuerdos seré yo la que se los quede, no admito una discusión. Dile adiós por mi a todas esas veces en las que no supimos estar a la altura, dar la talla en cada una de las situaciones que se nos planteaban, simplemente nos dedicábamos a permanecer allí, aguantando sin saber muy bien que hacer. Dos inocentes ilusos por creer en un amor que iba más allá de esas cuatro letras, un amor que iba más allá de nosotros mismos. Un amor que vino tan rápido como se fue. Porque llegó el día que reconociste el paraíso en otras manos y decidiste por todos tus silencios, besos y corazón que eran mucho mejores que las mías para guardarlos, para cuidarte.
Ahora puedes decirle a ella que los cuide, que los reconozca como suyos, como una parte más de su cuerpo, pero que no intente quererlos como los quise yo, que no intente ponerle todo el cariño que yo les regalé, porque eso, es imposible. Procura que cuando no estés a su lado vea que la vida no tiene ningún sentido sin cada detalle, y que pase por alto ese mal que de tanto en tanto sale por tu boca y que sólo yo sabía callar. Y sobretodo, pídele de mi parte que cada bocanada de aire te haga temblar, vibrar, sentir, tanto como aquél día, el primer día.. como lo hiciste todos estos años a mi lado, conmigo.



Sólo te pido que le quieras una 
cuarta parte de como lo hice yo.

Aveces el final de algo es el principio de algo mejor.




domingo, 9 de junio de 2013

Voy a dejar de sobrevivir contigo para vivir conmigo

Mírala, sigue en el sofá con sus mares cerrados, sigue dormida ya que ayer se acostó con éstos irritados, inundados de lágrimas, lágrimas ácidas que quemaban su mirada, ese brillo que tu le diste y le arrebataste.  Es normal tener esos ojos grises tormenta, después de perder algo que creías tuyo, que se va cogiendo un billete de ida pero sin vuelta. Algo que creías que te pertenecía y que ahora se ha desecho junto la luz de su mirada. No puedes verla, no quieres verla.. pero déjame que te diga que le duele menos la cabeza que el corazón, sólo tiene ganas de meterse en su triste habitación y volver a encontrar cual era su mundo antes de que tu aparecieses y se lo pusieses patas arriba, desordenándolo, perturbándolo. Se respira una gran cantidad de odio acumulado, rabia escondida, palabras silenciadas demasiado tiempo, "te quiero" robados y besos desechos. Sólo tiene ganas de gritar que todo ha terminado. Gritar que tu te has largado de una vez por todas. Gritar que ahora va a empezar a vivir para dejar de sobrevivir contigo. Tiene ganas de todo menos de ti. Se enamoró de ti sin importarle que no volvieses la cabeza, se aferró a tus brazos sin importarle que tu no se los tendieses, se enganchó a tus labios helados sin importarle lo mucho que podrían llegar a arder.
No te imaginas cuántas ganas tiene de perderse contigo, despedirse de ti y nunca volver a verte.


Dani Martín - Caminar

No te imaginas cuanto te echaba de menos Dani,
has llegado en un momento crucial..
cuando más te necesitaba.
¡Grande!

Retirar la cara rara la que no deja avanzar, quitar los miedos que se vayan a pasear. 
Caminar... y que ese cuento no nos quite la ilusión jamás.