Estás atrapada. Sientes como te ahogas, como poco a poco la respiración se debilita... Tus sentidos te fallan, te asustas y no sabes que hacer. No entiendes el porqué, ¿porque esta pasándote esto a ti? ¿porque ahora, tanto tiempo después? ¿porque no se te va de la cabeza? ¿acaso no podemos borrar lo pasado? Por lo visto no. Siempre hay alguien que está ahí para recordarte quien fuiste un día. No logras comprender como cada una de las personas que un día consideraste algo más que conocidos se transformaron el completos desconocidos, alejándose, dejándote al margen, abandonándote poco a poco. Esa es mi rutina de siempre. Conocer, confiar, convivir, y fin. No sé en que momento dejé de ser yo misma y pasé a ser la que los demás querían que fuese. Lo cierto es que no sé en quien puedo confiar y en quien no. Son tantos los "para siempre" que he escuchado, que me resulta difícil diferenciar los sinceros, si es que hay alguno.
Me gustaría creer que algún día podré enmendar los errores que cometí en un pasado, olvidar todo lo que en otros tiempos me hizo daño y saber girar la vista en busca de un nuevo camino. Pero es complicado dejarlo todo atrás. Porque resulta, que no es fácil huir de tu propia historia.
Imagine Dragons - Nothing left to say
Como habéis podido comprobar, me tomé
unas vacaciones con el blog, aunque tengo
que reconocer que no me salía escribir ni una palabra.
No es mi mejor momento, pero voy a reencontrarme,
y por eso he creído que podría empezar por unos
cambios en una parte esencial de mi vida, esta página.
Conocer el amor de los que amamos es el fuego que alimenta la vida