sábado, 27 de septiembre de 2014

Ilusionarse no es nada malo.

No puedo esperar a que llegue el momento de vernos, deseo escuchar tu voz, como suena, tu acento, tu forma de hablar, tu risa, quiero mirarte a los ojos, que nuestras miradas se encuentren, me encantaría conocerte. A veces la vida te sorprende, te trae personas que no esperas, con las que encajas y te puedes llegar a llevar mejor que bien. Te hacen reír, soñar, ilusionarte.. Hacen que no puedas dejar de mirar el móvil esperando un mensaje, un "hola", un lo que sea. Tal vez no esté bien esto, tal vez sea demasiado pronto, demasiadas sensaciones para un tiempo tan breve, pero ¿qué más da? ¿esto no puede matarme, no? Hay momentos en los que necesitamos vivir de ilusiones, de esperanzas aunque luego no te lleven a nada. A todos nos gusta sentir que alguien tiene interés en nosotros, sentirnos el centro de atención, de su atención. No creo que esté haciendo nada malo, no hago daño a nadie, solo soy una joven que intenta disfrutar de lo que se le presenta. No quiero pensar. Quiero dejarme llevar por el tiempo, por tu sonrisa y dejar que poco a poco vaya entrando en tu vida, sea de la forma que sea. 
Sí, puede que esta ilusión luego me lleve a una decepción, de hecho es lo más probable, pero es un riesgo que tendré que correr si quiero gozar de lo que se ha puesto en mi camino ahora mismo, mi decepción será un daño colateral a nuestra historia, si es que tenemos un "nuestra". No me importa, dolerá, pero la herida habrá estado más que merecida y aprovechada, no podré castigarme y torturarme pensando lo que habría pasado si no lo hubiese intentado, eso es mucho más doloroso. Solo quiero vivir, caer y levantarme para seguir viviendo, sea contigo, con él o sola, me da igual, solo vivir. Y quiero ilusionarme una y otra vez, no dejar de hacerlo, no cesar de soñar y soñar, soñar en que puedo, soñar contigo y a tu lado, y esperar que se haga realidad...


lunes, 22 de septiembre de 2014

Lucas necesita hablar

Puestos a decir verdad, siempre he sido en esta historia el chico malo, revuelto contra el mundo, contra toda norma, incluso contra mi mismo. Tampoco es un papel que me desagradase jugar, es más, creo que me divertía, me gustaba esa fachada de chico rebelde que tiene sus propios principios e ideales, un chico imparable. Es gracioso. Es gracioso como dos personas tan distintas y opuestas puedan llegar a amarse tanto como lo hemos hecho nosotros. A ti siempre te han gustado las normas, las leyes y seguir las reglas, supongo que son esas las reglas básicas que tiene que tener un buen abogado, bueno, todos los abogados sean buenos o malos, sino, ¿qué sentido tiene?. 
Me gustaba verte a ese lado de la pared, sin poder evitar que tus ojos se encontrasen con los míos. He de reconocer que al principio me tomé todo esto como un juego, un juego de niños, solo eso, pero entonces yo no sabía lo que vendría después. No sabía que meses después me tendrías comiendo de la palma de tu mano, que estaría regalándote flores por San Valentín o que sería capaz de escribirte una carta, o al menos intentarlo. 
Tu sonrisa me conquistó a primera vista, provocaste en mí una sensación que jamás antes había conocido y que no me arrepiento de haberla compartido contigo, porque eso, eso ha sido lo más increíble que me ha pasado en mi vida y que nunca podré olvidar.
Respecto a tu papel en esta historia diré que sin dudarlo eras la chica buena, esa que nunca hace algo que no debe, algo arriesgado, algo que pueda ponernos en peligro. Y sí, he de confesar que tú, solo tú, conseguiste quitarme esa máscara, esa fachada que supuestamente me protegía de cualquier problema. Me ensañaste que las cosas no siempre son blancas o negras, hay grises con diferentes matices, otros caminos por los que ir, que el medio es un sitio importante entre la izquierda y la derecha. Aprendí que no hace falta hacer las cosas más locas del mundo para tener una historia extraordinaria, y la tuvimos. También he de reconocer que cuando haces las cosas poco a poco, disfrutándolas, puedes saborearlas un poco más,  ves otra perspectiva que antes la rapidez no te hubiese dejado ver. "Deja de pensar en el futuro y céntrate en el aquí y ahora", soy incapaz de recordar la de veces que me dijiste esa frase, se quedó tan grabada en mí que después de tu marcha fui a tatuarme "carpe diem", mucho más corto y conciso, y que tiene sabor a ti.. Y te prometo que no he dejado de hacerlo. Al igual que nunca he dejado de amarte. Sigo aquí, al pie del cañón, dispuesto a luchar por ti, una vez más.



jueves, 18 de septiembre de 2014

¿Estarás contento, no? Esto has conseguido.

¿Estarás contento no? Conseguiste lo que querías. Encontraste la manera de arrancarme el corazón de una sola pieza, te lo llevaste, jugaste con él desde el minuto uno, incluso antes de conocernos. ¿Era lo que querías? Pues aquí lo tienes. Aquí estoy. Con el corazón desgarrado, robado, me has roto todo lo que tenía, todo lo que quería. Odio esta debilidad en la que has convertido mi vida, te odio Lucas, te odio. Te odio por dejar que me enamorase de ti aun sabiendo que ibas a hacerme daño, te odio por ello, te odio por permitírmelo. 
¿Qué quieres que te diga ahora? ¿Qué quieres? ¿Qué me da igual a quien besar desde que tú no estas? ¿Qué me importa una mierda sujetar otras manos? ¿Qué no puedo olvidarte? Pues sí, te lo digo, te lo grito, lo que tú quieras, porque es así. Me destrozaste, me dejaste a merced del destino, esperando que él me daría algo mejor, pero te equivocaste, todo ha ido a peor, el sentimiento de culpa se apodera de mí cada vez que veo esa absurda fotografía, el único recuerdo que me permito tener de ti. Yo sé que es el dolor. Lo sé porque tu me dejaste experimentarlo, y créeme, no se parece en nada a la definición que da la RAE sobre él: "Sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior o exterior". Eso no es dolor.  Dolor es verte ir, recordarte, sentir que falta una parte de ti, una que tú te llevaste. Y no te miento, dolor es ver esa fotografía y no poder gritarte que lo único que deseo en este preciso momento es vivir en ella para siempre... Porque créeme, sumergirme en un mar lleno de tiburones sería mucho más agradable que la forma en la tú me has devorado. Te lo has llevado todo, y no me has dejado nada, solo este dolor, este maldito dolor que no me deja vivir, vuelve, vuelve para llevártelo y luego no regreses más Lucas, nunca más.