domingo, 26 de mayo de 2013

Como la vida misma.

Que no hay monstruos en el armario, ni los reyes magos te vigilan para ver todo lo malo que haces. Sé que los malos son muy malos y los buenos no son eternos. Créeme, que he aprendido que los conciertos están para dejarse los pies y la voz, que los besos a escondidas saben mejor, que un baño de agua fría a veces sienta tan bien como uno de agua caliente, que el mundo está plagado de personas agradables, y a la vez, de personas que no merecen ser llamadas personas. Ahora sé que no hay calcetines para el pie derecho, ni para el pie izquierdo, que los tacones a las cuatro de la mañana en una fiesta ya no están en los pies, que las medias se rompen muy fácilmente y que el pintalabios rojo no se borra de las camisas blancas. Pero lo que sí sé es que lo mejor que hay en este mundo son los ataques de risa espotaneos, las tardes de verano con los amigos, un buen baño por la noche en la playa, los abrazos que secan lágrimas, las miradas cómplices entre dos grandes o los besos robados. Podría poner cientos de ejemplos más, pero ahora hay algo que escuece, que duele y son todos y cada uno de aquellos besos que se han ido, abrazos que ya no están, sonrisas perdidas..


Nena Daconte - Disparé


Puestos a cagarla, hagamoslo bien.

sábado, 25 de mayo de 2013

Recuerdos vacíos..

Porque prefiero sonreírte mil veces en directo y que me escuches llorar en silencio. Un abrazo. De los que llenan una sala de cine. 
De esos besos en la frente que saben a un 'te echo de menos'
 Como cuando te dije que guardaras un hueco en tu sofá y me hiciste un hueco en tu vida. Y ahora tengo el mío aquí, en forma de agujero que rompe un fin de semana grande. Y yo no 
sé qué hacer, porque se me da fatal rellenar de emociones una bolsa de recuerdos que he vaciado contigo.



Troublemaker - Olly Murs 

Me pongo límites para disfrutar superándolos.




martes, 21 de mayo de 2013

Allí estaba él

Él ya sabía que ella era una chica con los labios besados, que era demasiado loca y divertida para él, que se podía derrumbar de un momento a otro pero que en menos de una décima de segundo le daba ese puto venazo de felicidad que le cambiaba el día. Sabía que ella no le tenia miedo a la vida porque había aprendido a reírse de ella. Sabía que tenía miedo a las alturas porque más de una vez había estado a tres metros sobre el cielo y había acabado por estrellarse contra el suelo, sabía que sus sueños se habían roto mil veces y ella había dedicado las noches frescas de verano en unir los pedazos. Que nada ni nadie consiguió nunca borrarle esa sonrisa jodida mente perfecta de la cara. Sabía que su mundo empezaba en las nubes y acababa en las estrellas. Sabía que era todo lo contrario a él, que ella era como las locuras de los sábados noche y él como las frías tardes de domingo, que ella ni si quiera se preocupaba de su presente y el vivía planeando su futuro y recordando su pasado, él era el sur y ella hacía mucho que había perdido el norte, y aunque lo sabía, allí estaba él, mirándola como un idiota, enamorado de ella hasta las trancas.



El sueño de morfeo - Contigo hasta el final

Un minuto contigo son 60 razones por las que sonreír.